Soy paciente de la doctora Elena Pau desde hace años. El ser madre nunca me había preocupado. Era una cuestión que siempre aplazaba pensando que tenía tiempo para decidirme. ¡Pero el tiempo pasa más rápido de lo que nos damos cuenta! Pese a ello, seguía sin tenerlo claro; no me veía preparada para tener un hijo ya, pero tampoco tenía claro que no quisiera tenerlo nunca.
La doctora Pau habló conmigo y me planteó la posibilidad de someterme a un tratamiento para hacerme una donación de óvulos a mí misma. Se trataba de aprovechar que en estos momentos aún ovulo con regularidad y mis óvulos son viables, para congelarme el máximo número posible. De esta manera, no tenía que decidir ser madre ya y ganaba un tiempo para pensarlo sin el temor a que, debido a mi edad y el paso del tiempo, cuando quisiera decidirme me encontrara con el problema de no tener ya óvulos válidos.
En estos momentos, ya con el tratamiento realizado, escribo para recomendarlo pues se trata de un proceso rápido, pues en un margen de dos semanas se termina y, lo más importante (al menos para mí), nada doloroso.
Supongo que aún no estamos preparados para pensar en todas las nuevas posibilidades que nos ofrecen los avances en la medicina. Por eso me he animado a escribir mi experiencia. Para agradecer la labor de la Doctora Elena Pau, por su consejo y por su cuidado durante el tratamiento. También, para que, todas aquellas mujeres que no saben si querrán ser madres, se planteen esta posibilidad.